El poder legítimo deriva de la posición de una persona. Se le conoce también
como poder de posición. El poder de posición/legítimo se define como el poder que tiene una persona por su posición formal dentro de una organización.
Pero puede ser tan simple como estar en el lugar y en el momento correctos.
Un ejemplo sería el ser el único proveedor de baterías para linternas en un apagón.
Si el cliente quiere desesperadamente comprar baterías y tú eres el único con
baterías, tienes poder legítimo, al menos en el corto plazo.
El poder legítimo por lo general está invertido en ciertos papeles. Policías,
inspectores de obras y gerentes de compañías todos tiene poder legítimo.
Si los subordinados perciben el poder como legítimo, cumplen con lo que se les pide.
El tipo de organización es lo que determina los límites del poder legítimo.
El poder legítimo es usado de muchas maneras en las negociaciones. El concepto
de poder legítimo en las negociaciones es comúnmente la percepción por una de
las partes de que la contraparte posee la habilidad de contrarrestar cualquier otro
tipo de poder usando el poder legítimo.
Un factor clave para ser un negociante exitoso es el uso cuidadoso del poder legítimo.
Una trampa muy común en la que suelen caer las personas con poder legítimo es
que se olvidan que las personas que están sirviéndoles los obedecen por la posición
que están ocupando, no a ellos personalmente. Después, cuando caen de su
posición de poder, se retiran o inician nuevos proyectos, caen en cuanta de que
ya no poseen todo el respeto que alguna vez tuvieron.
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