* TOMA DE DESICIONES
La toma de decisiones es el proceso mediante el
cual se realiza una elección entre las opciones o formas para resolver
diferentes situaciones de la vida en diferentes contextos: a nivel laboral, familiar,
sentimental, empresarial (utilizando metodologías
cuantitativas que brinda la administración). La toma de decisiones consiste,
básicamente, en elegir una opción entre las disponibles, a los efectos de
resolver un problema actual o potencial (aun cuando no se evidencie un
conflicto latente).
La toma de decisiones a nivel
individual se caracteriza por el hecho de que una persona haga uso de su
razonamiento y pensamiento para elegir una solución a un problema que se le presente
en la vida; es decir, si una persona tiene un problema, deberá ser capaz de
resolverlo individualmente tomando decisiones con ese específico motivo.
En la toma de decisiones importa la
elección de un camino a seguir, por lo que en un estado anterior deben
evaluarse alternativas de acción. Si estas últimas no están presentes, no
existirá decisión.
Para tomar una decisión, cualquiera que
sea su naturaleza, es necesario conocer, comprender, analizar un problema, para así poder
darle solución. En algunos casos, por ser tan simples y cotidianos, este
proceso se realiza de forma implícita y se soluciona muy rápidamente, pero
existen otros casos en los cuales las consecuencias de una mala o buena
elección pueden tener repercusiones en la vida y si es en un contexto laboral
en el éxito o fracaso de la organización, para los
cuales es necesario realizar un proceso más estructurado que puede dar más
seguridad e información para resolver el problema.
* COMO TOMAR DECISIONES PARA DECIDIR
¿Cómo tomar decisiones?
Entonces, ¿qué debe hacer el líder para tomar
decisiones? Aunque cada líder tiene un estilo distinto, los siguientes pasos
son útiles en la mayoría de las circunstancias, especialmente para decisiones
mayores y más importantes.
- Decidir quién decide. Esta es una decisión generalmente tomada por
el líder. Podría considerar la lista de características listada en ¿Quién
debe decidir? arriba mencionada para ayudarle con esta decisión inicial.
- Ver por la conformidad de las personas. Si la decisión se tomará por un grupo de
personas, es tarea del líder de grupo asegurarse que el nivel de
conformidad sea alto entre los participantes. Es difícil para muchas
personas hablar abiertamente en un grupo, especialmente si no conocen bien
a los otros miembros. Recuerde: el silencio de los miembros del grupo es una
perdida automática para la organización.
Una vez que hemos preparado el terreno, digámoslo
así, estamos listos para empezar a ver la situación que tenemos enfrente.
Quienes toman decisiones deben:
Ver la decisión como parte de una visión global.
Es fácil quedarse atrapado en el momento. Sin
embargo, es importante ver qué lugar tiene la decisión en el “panorama general”
de lo que se está haciendo. Simplemente, quienes toman decisiones tienen un
entendimiento básico sobre cómo esta decisión afectará el asunto en el cual se
está trabajando, así como a la organización en conjunto.
Recabar información.
La información puede provenir de una amplia
variedad de fuentes –de la prensa, de personas afectadas por el problema, de gente
que tiene mucha influencia en la comunidad, de estadísticas y de muchas otras
fuentes. No obstante, lo importante es recordar que cualquier cosa que se haga,
no se debe pasar por alto demasiado rápido este paso. Es muy probable que nos
arrepintamos de una decisión desinformada (o mal informada). Por tanto, se debe
tratar de encontrar todo lo que se pueda sobre la decisión y sus consecuencias,
incluyendo:
- El resultado probable
- Resultados posibles
- Efectos secundarios
- Soluciones posibles
- Las opiniones de otros sobre la decisión y sus
posibles soluciones
- Las ideas de otros que han pasado por
experiencias similares
Aunque sugerimos recabar tanta información como sea
posible, se debe entender que probablemente no se tendrá toda la información
que se desea cuando se tome una decisión. Francamente, puede ser que nunca haya
un momento en que se tenga toda la información, y esperar mucho puede estancar
el proceso, lo cual no es útil para nadie. Por lo tanto, cuando se cuente
con la información que se considere esencial, o que esté disponible,
probablemente ya se está listo para continuar con el siguiente paso.
Considerar todas las soluciones posibles.
Usando toda la información que se haya recabado, se
debe hacer una lista de las decisiones imaginables.
Si la decisión requiere un sí/no o cualquiera de
los dos o una respuesta, este paso es menos necesario, pero incluso así, no se
debería ignorar completamente. Una decisión que parece ser una simple elección
de esto o aquello puede en realidad tener otras posibilidades escondidas bajo
la superficie.
¿Cuál es la lección aquí? Cuando sopesamos las opciones, no debemos
ser de mente cerrada.
Si hay muchas posibilidades, este punto es todavía
más importante. Si usted, el líder, ha decidido tomar esta decisión por cuenta
propia, sugerimos que consulte con otros sobre este punto, para ver lo que los
otros sugieren. Puede ser que hasta se considere hacer una sesión de lluvia de
ideas en la que varias personas se reúnan y traten de pensar en tantas
posibilidades como imaginen. Las técnicas de lluvia de ideas y generar elegir
soluciones o también se puede consultar las Herramientas al final de esta
sección.
Evaluar las posibilidades.
Cuando se ha preparado una lista de opciones
posibles, es necesario sentarse a evaluar cuáles tienen mayor sentido para la
organización en ese momento. Las preguntas que se debe hacer quien toma
decisiones incluyen:
- ¿Cuánto tiempo y esfuerzo tomarán cada una de
estas opciones?
- ¿Qué podemos hacer financieramente?
- ¿Qué podemos hacer políticamente?
- ¿Qué opciones NO queremos seguir en absoluto?
- ¿Qué información todavía nos falta que pudiera
cambiar nuestra decisión?
- ¿Cuáles serán las reacciones probables de
otros miembros de nuestro grupo?
- ¿Cuáles serán las reacciones probables de la
gente fuera de nuestro grupo?
- ¿Cuál parece ser la mejor opción para nuestro
grupo en este momento?
Hay una forma que se puede usar para anotar las
respuestas a estas preguntas la cual está disponible en Herramientas. A veces, una
decisión es más fácil cuando tenemos todas las ideas organizadas frente a
nosotros, en tinta.
Decidir.
Después que se tiene la información y se han
evaluado las posibilidades, finalmente es tiempo de decidir. Si se han seguido
de cerca los pasos descritos en este capítulo, la decisión debe ser bien clara
–aun cuando no siempre es fácil, y aun si el remordimiento todavía se encuentra
presente. Aceptémoslo, las opciones rara vez son fáciles en cualquier aspecto
de nuestras vidas; desafortunadamente, nuestras labores para nuestras
comunidades no son diferentes a eso.
Darle seguimiento a la decisión.
Finalmente, es responsabilidad de quienes toman las
decisiones asegurarse de que éstas se lleven a cabo y de que todo el trabajo
hecho no se pierda.